Irene Núñez González

BLOOM

¿Y si fuera cierto que las plantas se comunican telepáticamente? Hace casi 60 años el norteamericano Cleve Backster, experto en el uso del polígrafo en los in terrogatorios de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), descubrió por error que las plantas eran capaces de per cibir ciertos estímulos relacionados con el dolor, los sonidos y hasta una cierta forma de telepatía. Aceptando esta posibilidad como premisa se podría establecer un contexto entre lo científico y lo puramente ilusorio para desarrollar un sistema tipográfico que de alguna manera responda a esas cualidades sensibles que los experimentos del señor
Backster alumbraron en relación a la comunicación entre plantas.

A pesar de tratarse de un tópico repetido hasta la saciedad, la expresión “la naturaleza nunca deja de sorprendernos”, es un hecho evidente. Su complejidad e idiosincrasia sigue siendo motivo de interés y debate, así como objeto de inspiración para todos los ámbitos de trabajo, desde la música a la ingeniería, desde la arquitectura al diseño.

Opino que un buen diseño tiene alguna de estas dos cualidades: o bien se ciñe a la perfección a una necesidad clara, o bien, cuenta una historia. En mi caso me gustaría que este proyecto respondiera a estas dos cualidades, pero sobre todo a la segunda: contar una historia. La historia que sucede en la naturaleza sin que seamos conscientes de ello: el diálogo constante e ininterrumpido que mantienen las plantas.
Diseñar un sistema tipográfico es la excusa y la historia que quiero contar, el vehículo que la dirige.

El principal reto de diseño es encontrar la narrativa visual capaz de transmitir una serie de conceptos que, aun que no estén intrínsecamente relacionados, puedan ser susceptibles de establecer vínculos visuales y expresivos con la forma en que se comunican las plantas.
Establecer los parámetros para representar aspectos abstractos y complejos referentes al mundo vegetal a través de elementos gráficos propios que evoquen directamente su mundo expresivo.

De eso trata BLOOM, de elaborar un sistema tipográfico que nos acerque al extraordinario mundo de las plantas.