Marta Portet

Con Coco

El espacio de gestión emocional para jóvenes adultos con cáncer

Como se sabe, la juventud es una etapa compleja en la vida de las personas. Las emociones cambian tan vertiginosamente que para muchos resulta difícil controlarlas. Si eres joven, debes comprender que gestionar las emociones, te ayudará a serenar la mente. Podrás pensar con mayor claridad o en situaciones difíciles tendrás un mejor control. ¿Pero qué pasaría si a esa edad le añadimos una enfermedad como el cáncer?

Es necesario reflexionar sobre la situación en la que se encuentran estos jóvenes, entre una atención sanitaria pediátrica y otra propia del contexto adulto. En las instituciones sanitarias tanto pediátricas como de adultos, a menudo existe una falta de conciencia de los problemas y necesidades psicosociales de los jóvenes con cáncer. Esto significa que pueden estar rodeados
de pacientes mucho mayores o menores que ellos mismos. No tienen un centro de referencia adaptado a sus necesidades, donde puedan relacionarse entre sí, con personal especializado en sus enfermedades, con psicólogos formados para ayudarles, etc. El diagnóstico y tratamiento del cáncer en pacientes jóvenes adultos supone un importante impacto en su calidad de vida en una
época de desarrollo personal, profesional y académico. Estos pacientes se enfrentan a la enfermedad a la vez que comienzan a descubrir la libertad, la sexualidad, su propia identidad y otras circunstancias propias de la edad. La falta de recursos personales o de experiencia de vida que podrían capacitarlos para afrontar y dar sentido a los problemas, es a veces inexistente en un período de cambio y desarrollo personal. Por tanto, se pretende llamar la atención sobre la necesidad de creación de servicios en el tratamiento psicológico para los jóvenes adultos.

De ahí nace el principal problema y consecuentemente la necesidad, dar el lugar que se merecen a los jóvenes adultos para que no se sientan perdidos entre niños y adultos, y ofrecer un espacio de gestión emocional para combatir los sentimientos, los miedos, las inseguridades y dar respuesta a aquellas preguntas que se generan habitualmente en esa edad. Por tanto, la mejor
manera que hay para llegar a los jóvenes es por el mismo medio, el internet. Se quiere ofrecer una plataforma que ayude a aquellos jóvenes adultos con cáncer a poder conectar con ellos mismos, a gestionar la parte más emocional, tratar lo que sienten, resolver dudas, que se puedan sentir acompañados y que puedan encontrar el apoyo en alguien que esté pasando lo mismo o ya lo haya pasado. Un espacio para ellos, para que puedan encontrar la calma en un momento de tanto caos.