Helena Fuentes

Tercer Testamento

Este proyecto partió de una idea sencilla: la necesidad de creer, pertenecer y encontrar sentido constituye una constante en la experiencia humana. A lo largo de la historia, esto ha dado lugar a distintos sistemas de creencias que han permitido hacer frente a la temida incertidumbre. En la actualidad, estas dinámicas no desaparecen, sino que se reconfiguran en torno a la cultura pop digital y el consumo cultural. Marcas, artistas, contenido, productos, música… Nos aferramos al acto de consumir para sentir que somos parte de algo.

La investigación se centró en la observación y análisis de comportamientos, referencias compartidas y dinámicas presentes en la Generación Z, explorando cómo celebridades, tendencias, objetos y comunidades digitales adquieren una relevancia que trasciende el entretenimiento para convertirse en espacios de identificación, pertenencia y construcción de sentido. Desde esta perspectiva, el proyecto propuso una reflexión crítica sobre la relación entre consumo e identidad.

Como resultado, se desarrolló un kit compuesto por un libro sagrado, un misal de bolsillo, una colección de estampas y una web interactiva, cuatro piezas que establecen un paralelismo con las estructuras presentes en los sistemas religiosos tradicionales y las reinterpretan desde códigos propios de la cultura contemporánea. A través de la ironía, el humor generacional y la participación del usuario, el proyecto hizo perdurables y experimentables las formas de fe contemporáneas que, por su naturaleza digital, suelen ser efímeras y cambiantes.