La Chispa es un proyecto de diseño crítico que explora cómo la inmediatez, el consumismo y la hiperconectividad están transformando la forma en que la Generación Z vive las relaciones afectivas.
A partir de una investigación sociológica, el proyecto identifica diferentes comportamientos presentes en las relaciones actuales y los convierte en un arsenal de nueve petardos ficticios, inspirados en conceptos como ghosting, gaslighting, love bombing o breadcrumbing. La pirotecnia funciona como metáfora de vínculos intensos, fugaces y potencialmente dañinos.
De esta investigación surgen cuatro arquetipos relacionales: Fugaz, Táctico, Escéptico y Guardián, que representan distintas formas de relacionarse con el amor en la actualidad.
El proyecto se materializa en una instalación interactiva que simula un punto de venta de pirotecnia, donde el visitante puede descubrir su propio arquetipo mediante un test y recibir una caja personalizada.
Así, La Chispa utiliza el diseño, la ironía y la metáfora de la pirotecnia para reflexionar sobre cómo construimos y consumimos nuestros vínculos en la era de la hiperconexión.


















